jueves, 29 de noviembre de 2007

La telenovela en Chile

Por Beatriz Stange

Hace 30 años, aproximadamente, se instaló en el living de nuestros hogares uno de los géneros ficcionarios más importantes dentro de la sociedad, la telenovela. Esta se convirtió en un tema obligatorio en los medios de comunicación y su influencia, dentro de los canales de televisión del país, fue en aumento. Pero, ¿qué es la telenovela?, ¿Cómo llega a Chile? ¿Ha evolucionado? Todo esto y más, aquí.


No es un misterio para nadie que la televisión es el medio de comunicación que más horas consume de los chilenos, tampoco resulta desconocida la competencia entre los canales chilenos por quién tiene el mejor estelar, el mejor noticiero y la mejor telenovela.
La telenovela es un programa de televisión producido originalmente en Latinoamérica. Su nacimiento se remonta a los años 50 en Cuba, desde donde se expandió con gran éxito al resto del continente. La telenovela se caracteriza por ser trasmitida en episodios diarios y consecutivos, habitualmente de lunes a viernes, narrando una historia ficticia de alto contenido melodramático. La duración de estas es de cien capítulos, aunque en algunos casos varía de acuerdo al éxito o fracaso alcanzado. Si bien es cierto, el térmico correcto para este género es “telenovela”, en la mayor parte de nuestro país se le llama “teleserie”. Acepción errada, ya que esta última es de 70 capítulos y en cada episodio se presenta un nuevo conflicto, pero se soluciona en el mismo.
Para algunos canales, las telenovelas representan un producto de exportación, en que los derechos de transmisión y los derechos de formato para su adaptación local son vendidos a otros países del mundo.


La telenovela en Chile
En el año 1965 TV-UC contrató a Helvio Soto para que dirigiera “El Socio”, producción independiente que dirigía Ricardo Miranda. Dos años después, en 1967, se realizó “La chica del Bastón”, la cual fue ovacionada durante meses por la prensa, gracias a la buena actuación de Anita Klesky y Leonardo Peruci, pareja protagonista. A estas dos producciones, se le sumaría “María José”, “La Colorina”, “Padre Gallo”, entre otras.


El Golpe
Tras el Golpe Militar de 1973, la televisión se calló y las producciones dramáticas pararon. Después de dos años, en 1975, se retomó la producción, pero con la condición de no tocar temas críticos. Gracias a esto, los telespectadores pudieron disfrutar de “Balmaceda”, “Los Días Jóvenes” y “La Sal del Desierto”, siento esta, la primera telenovela de época que recorría todo el periodo histórico entre la Guerra del Pacífico y la Guerra Civil de 1981.

Dramas de color
En 1978, llegó a nuestro país la televisión a color, lo cual significó un cambio sustancial para las producciones nacionales. Para comenzar, el costo que significaba la realización de una telenovela bajó considerablemente, haciendo posible el sueño de muchos directores: grabar con cámaras portátiles en exteriores, algo casi imposible por el peso de estas.
Las condiciones eran favorables para las telenovelas, por lo que Canal 13 se atrevió a dar un salto, llevando a la pantalla chica “La Madrasta”, la que obtuvo ratings históricos para la época, de 80 puntos, marcando así, la historia de las “telecebollas” chilenas. Además de ser la primera telenovela que se grabó a color, La Madrasta, produjo un quiebre bastante importante, ya que luego de esta, se comenzaron a grabar telenovelas de forma sistemática, afirmando con esto, las áreas dramáticas nacionales.
Paralelo a todo el fenómeno producido por La Madrasta, las telenovelas brasileñas se introducían con fuerza en nuestro país. TVN y Canal 13, decidieron comprar guiones y adaptarlos, fórmula que resultó bastante exitosa. Entre las novelas que destacan está: “Ángel Malo”,”Bellas y Audaces”, “Marrón Glacé”, “Rompecorazones” y “El Amor está de Moda”.


Telenovelas = Dinero
Otra telenovela que marcó un hito importante fue “La Torre Diez”. Además del gran número de audiencia y de convertir a Francisco Reyes en el galán de toda adolescente, “La Torre Diez” fue la primera telenovela en sacar un casete con la banda sonora. Lo mismo ocurrió con “Bellas y Audaces”, en 1988.

Canal 13 pierde la hegemonía
En 1992 la estación católica comenzó a perder la hegemonía que poseía. La primera caída fue con “El palo al gato” que perdió frente a “Trampas y Caretas”. Ante esto, Canal 13 puso al aire “Marrón Glacé”. Sin embargo, las sucesivas producciones de TVN ganaron en rating: “Ámame”, “Rompecorazón”, “Rojo y Miel” y “Estúpido Cupido”. En 1995 Canal 13 incorporó a su equipo de producción talentos jóvenes que, a pesar de los esfuerzos por escribir guiones nuevos y originales, no lograron cautivar al público.
Al pasar los años, las cosas se complicarían aún más para Canal 13, ya que en 1998 TVN arremetió con fuerza, consolidando su hegemonía con “Oro Verde”, “Sucupira”, “Iorana”, “La Fiera” y “Pampa Ilusión”.


Se declaró la guerra
Tanto Canal 13 como TVN siempre han disputado el cetro a la mejor telenovela, pero fue en 1993 cuando se declaró oficialmente la guerra. El diario “La Tercera”, publicó un artículo con el título “Arde guerra de teleseries”, haciendo alusión al estreno de “Jaque Mate” y “Marrón Glacé”, donde la vencedora fue esta última. La guerra se hizo más intensa a lo largo de las temporadas siguientes, ya que TVN comenzó con una racha ganadora, frente al su archirrival Cana 13. Entre 1997 y 1999, Megavisión se hizo presente en esta bullada guerra, pero el éxito no acompañaría al canal, quien dejara de producir novelas, tras bajas sintonías.

Actualmente, la guerra de telenovelas sigue siendo potente, pero la hegemonía no la tiene ni uno, ni otro canal. Las audiencias son más exigentes, por que las áreas dramáticas se ven obligadas a renovar y evolucionar favorablemente, ya que, aunque las telenovelas no son el único producto que venden, sí es uno de los más importantes.